Seguro que estás harto/harta de oír consejos desde que te has quedado en
paro, pero he creído necesario hacer este post en mi blog para ayudar en la
búsqueda de empleo porque en estos meses estoy cogiendo experiencia en esto del
desempleo y me he desesperado muchas veces.
Estar parado 'y no morir en el intento' es posible, aunque es verdad que es
difícil superar esos días en los que lo ves todo negro. Pero todo pasa, y tu
futuro trabajo tiene que estar ahí, por lo que no deberías tirar la toalla.
Aquí van estos consejos, he recopilado diez, para que no desesperes mientras
estás en el paro:
1. Como bien me aconsejó
una compañera de un curso que realicé en Madrid sobre 'Comunicación en las
ONG', Diana Campos , tienes que quitarte la cabeza
de que estás en PARO. No, ESTÁS DISPONIBLE. Así que
aprovecha para postularte para ese trabajo que desde siempre te ha atraído pero
como estabas ocupado no podías, ¡Es tu momento!
2. Y eso va unido al
segundo consejo: fórmate, prepárate. Si no tienes empleo tienes algo muy
valioso: tiempo, un tiempo que puedes invertir en hacer ese curso
que siempre te habría gustado hacer, reciclarte en tus conocimientos, y, por
qué no, estudiar alguna cosa completamente distinta a lo que has venido
haciendo hasta ahora. Puede abrirte puertas a las que no habrías imaginado
llamar.
3. Controla lo que sientes.
Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero el hecho de que estés deprimido o
de mal humor repercute negativamente en la búsqueda de empleo, por
no hablar de tu ánimo y tu interacción con los que te rodean. Una de las
primeras cosas que debes hacer es quitarte de la cabeza que esta situación es
culpa tuya (a menos que la hayas cagado pero bien en tu anterior trabajo, en
este caso el análisis debe ir por otro lado) y analízate, dedícate un ratito,
piensa que cuando accedes a una oferta de trabajo siempre piden gente positiva
y muy activa, y seguramente antes de esta situación tú lo eras.
4. Sé selectivo. Una de las cosas que
pensamos hacer nada más quedarnos en paro es registrarnos como locos en
portales de ofertas de trabajo. Datos por aquí y por allá, sobre todo cuando
han pasado ya tres meses y no encuentras trabajo. Pero hay que ser selectivo.
Ten un objetivo. Es verdad que hay que pagar facturas, pero piensa en qué
trabajo te haría feliz e inténtalo.
5. Haz ejercicio.
Volvemos a que quizá la ventaja de estar desempleado es que tienes tiempo. Y
como no puedes pasarte todo el día en Internet enviando curriculum, hacer
ejercicio es un buen aliado para eliminar tensiones. No hace falta ir al
gimnasio. Tienes parques y calles para andar, correr, trotar, seguro que algún
amigo que viva en una urba con pista de tenis o pádel y amigos o conocidos con
los que echar un partidillo de fútbol o baloncesto. Tu espalda, tu culo y todo
lo que tienes resentido al estar sentado te lo agradecerá. También tu cerebro y
tu corazón.
6. No renuncies a tu vida
social. Cuando llevas un tiempo en paro y sin ingresos la cosa se complica
y renuncias a salir. Al principio los amigos o conocidos te animan y poco a
poco al dejar tú de llamar y rechazarles ellos empiezan a hacer planes sin ti.
No dejes que esto pase. No siempre hay que gastar cuando sales. Y si gastas una
vez a la semana, o al mes, míralo como una inversión. Seguro que te cuesta
menos una copa con tus colegas que una sesión con el psiquiatra porque
encerrado en casa te subes por las paredes. Hoy en día hay planes y ofertas para
ocio y puede salirte más baratito ir al cine, a cenar, teatro, etcétera.
7. Planifícate. Uno de los mayores
errores que creo se pueden cometer mientras estás en paro es querer dedicarte
las 24 horas a buscar trabajo. Es un error que acaba convirtiéndose en una
obsesión. Créeme, sé de lo que hablo, cada pitido en el móvil crees que es una
respuesta a una oferta a la que has aplicado, y no. Te aconsejo que planifiques
tu día a día. Claro que hay que dedicarle un rato, incluso horas, a actualizar
tus perfiles, enviar curriculum y demás, pero hay más vida y hay que
aprovecharla. Dedicar tiempo a tu familia y amigos, a limpiar y ordenar la
casa, hacer cursos, ver tus series favoritas, salir a la calle, retomar
contacto con viejos amigos y amigas, realizar eso que venías postponiendo como ordenar viejas fotos, revisar tu armario....
8. Retoma tus aficiones.
Seguro que te encanta leer, hacer modelismo, las manualidades, coser, escribir
poesía, los animales, el deporte, jugar a las cartas.... Y por culpa del
trabajo lo dejaste de lado. Vuelve a aquello que te hizo feliz, recuerda:
tienes tiempo y hay que ocuparlo bien.
9. Acciones de voluntariado:
Al final todo se reduce a la ventaja que tiene estar desempleado: el tiempo.
Dedicar una parte a cuestiones sociales es una de mis recomendaciones, ya que
cuando ayudas a los demás lo que recibes es siempre mucho más de lo que das.
Una sonrisa de un niño o una persona mayor bien vale una hora de tu tiempo. En
tu pueblo, en tu ciudad seguro que hay asociaciones u ONG a las que le vendría
bien un voluntario o voluntaria más. ¡Anímate!
10. Vive. Así de simple y así de complejo. Porque estar desempleado nos crea una incertidumbre que nos come por dentro y nos impide vivir. No dejes que el paro te reconcoma. Analiza lo que sientes y supéralo, que la búsqueda de trabajo no te impida disfrutar de esta vida, solo tenemos una y podemos hacer que sea maravillosa. Todos tenemos al menos una razón para tirar hacia adelante.
¿Qué otros consejos darías tú? ¡Entre todos podemos ayudarnos!
¿Qué otros consejos darías tú? ¡Entre todos podemos ayudarnos!
Espero que os sirva, y para terminar os dejo un poquito de humor, la cosa está jodida, pero con música parece que lo malo pasa mejor....

